Desactivando el piloto automático: Guía para el manejo de emociones en la vida universitaria y cotidiana

©2023 Getty Images

La vida universitaria es una montaña rusa de experiencias. Desde la alegría desbordante de un trabajo bien hecho hasta la frustración extrema provocada por un examen difícil, nuestras emociones son parte de lo que vivimos cada día. Sin embargo, ¿qué tan conscientes somos de nuestras emociones y de qué forma gestionamos las mismas? En una sociedad que nos exige tanto, aprender a manejarlas no es un lujo, sino una necesidad para nuestra salud, bienestar e inserción en la vida universitaria y en la sociedad.

¿Por qué es importante manejar bien las emociones?

Vivimos, sin duda, en un mundo de constante estimulación y, muchas veces, también de expectativas elevadas. Esto hace que experimentemos un aumento del estrés y de la ansiedad, que puede llegar, incluso, a llevarnos a sensaciones de ahogo o de rabia. Las emociones que no somos capaces de verbalizar o que reprimimos a menudo no desaparecen, sino que se pueden expresar a través de problemas de salud física como el dolor de cabeza y problemas digestivos, problemas en las relaciones personales y en disminución del rendimiento académico y laboral.

El buen manejo emocional nos permite:

  • Tomar decisiones más pensadas y conscientes, sin que las emociones nos lleven a actuar impulsivamente
  • Tener mejores relaciones interpersonales, aumentando la empatía y la capacidad de comunicación
  • Disminuir el estrés y la ansiedad al poseer herramientas para sobrellevar los desafíos
  • Aumentar nuestra resiliencia al recuperarnos con mayor rapidez de las adversidades
  • Disfrutar una sensación de mayor bienestar general

Herramientas para desconectar el piloto automático emocional

Comparto algunas estrategias prácticas que pueden incorporar a sus hábitos, de acuerdo con las recomendaciones del Departamento de Salud (2023).

1. Reconocer y nombrar las emociones

El primer paso consiste en tomar conciencia. Muchas veces sentimos “algo”, pero no somos capaces de identificar qué es; en ese momento, es necesario detenerte y preguntarte:

  • ¿Qué estoy sintiendo ahora?
  • ¿Dónde lo siento en mi cuerpo? ¿Tensión en los hombros, un nudo en el estómago, dolor de cabeza, otros?

Trata de poner nombre a lo que sientes: ¿es desesperación, tristeza, alegría, ira o ansiedad?

2. Acepta las emociones sin juzgarte

Todas las emociones son válidas. No existen emociones “buenas” o “malas”; todas tienen su función. La tristeza nos ayuda a procesar las pérdidas, la ira puede indicar que se ha cruzado un límite, la alegría nos conecta con aquello que valoramos. Resiste a la tentación de juzgarte por sentir lo que sientes: permítete sentirlo.

3. Practica la respiración consciente

Cuando vivimos emociones fuertes, nuestra respiración se hace rápida y superficial. La respiración consciente y profunda es una herramienta muy eficaz para reducir la activación del sistema nervioso.

Ejercicio: Siéntate o acuéstate cómodamente. Puedes colocar una mano en tu abdomen. Inhalas lentamente por la nariz contando hasta cuatro, sintiendo cómo tu abdomen se eleva. Retienes el aire contando hasta cuatro. Exhalas lentamente por la boca contando hasta seis, sintiendo cómo tu abdomen baja. Repite este ciclo de cinco a diez veces.

4. Tómate un tiempo fuera

Si te sientes abrumado o abrumada por una emoción negativa como el enojo o la frustración, aunque sea por breves instantes, sal de la situación en la que te encuentras. Puedes dar un breve paseo, escuchar música relajante o sentarte en silencio. Este tiempo fuera te da espacio para reflexionar antes de reaccionar.

5. Expresa tus emociones de una manera saludable

Una vez que hayas identificado y aceptado tu emoción, intenta expresarla de una forma constructiva:

  • Habla con alguien en quien confíes: un amigo, familiar, mentor o profesional
  • Escribe en un diario: el plasmar tus pensamientos y sentimientos sobre el papel puede resultar muy liberador
  • Realiza alguna actividad física, el ejercicio es una buena forma de liberar la tensión emocional y el estrés
  • Practica alguna actividad creativa: pintar, tocar un instrumento, bailar, entre otras

6. Establece límites

Aprender a decir “no” y proteger tu tiempo y energía es fundamental para el manejo emocional. Los límites nos ayudan a evitar sentirnos sobrecargados y resentidos.

7. Busca la ayuda de alguien cuando lo necesites

De acuerdo con el Departamento de Salud (2023), si sientes que tus emociones pueden llegar a dominarte, si la tristeza o la ansiedad tienden a persistir muchos días, o si el manejo del coraje se convierte en problema, no dudes en buscar la ayuda de un profesional de salud mental. Los psicólogos, psicoterapeutas y los consejeros están entrenados para que encuentres las herramientas necesarias y tener mejor control de tus emociones.

El enfoque para el bienestar integral

El manejo de las emociones es un viaje, y no un destino. Habrá días buenos y días difíciles. Lo importante es practicarlo continuamente y ser amable contigo en ese viaje. Por lo tanto, deja de actuar en el piloto automático, y asume el control de tus emociones, ya que hacerlo es hacer la mejor inversión al cuidar tu salud mental y física, así como construir una vida más plena y consciente. Recuerda, conéctate contigo y con tu bienestar. Regala una sonrisa y sé feliz.

©2023 Getty Images

Referencias

American Psychological Association. (2020). Stress in America 2020: A national pandemic health disparity survey. APA Publishing. https://www.apa.org/news/press/releases/stress/2020/report-october

Departamento de Salud. (2023). Manejo de emociones. https://www.salud.pr.gov/CMS/516

Gross, J. J. (2015). Emotion regulation: Current status and future prospects. Psychological Inquiry, 26(1), 1–26.

Gross, J. J. (2021). The extended process model of emotion regulation. En J. J. Gross (Ed.), Handbook of Emotion Regulation (3rd ed., pp. 31–48). Guilford Press. https://www.guilford.com/books/Handbook-of-Emotion-Regulation/James-Gross/9781462544776  

Snyder, M., & Elliott, T. (2017). Handbook of health psychology. John Wiley & Sons.